Metodo: Su nacimiento:

El agua como medio de sanación siempre me interesó. Tomar conciencia que ha estado en el nacimiento del universo dando origen al hombre, y que desde las épocas más antiguas diferentes culturas la consideraban como un elemento sagrado, me llevaron a desarrollar una metodología de integración en donde el “Agua” va más allá de ser considerada simplemente un medio líquido, sino un ser viviente que posee memoria celular y que es capaz de producir cambios emocionales, conectándonos con nuestro interior y actuando sobre nuestra mente y cuerpo.

Teniendo en cuenta este aspecto, comencé también un trabajo diario de investigación continua sobre las distintas posibilidades de movimiento que se pueden desarrollar en este medio maravilloso, tanto en forma preventiva como terapéutica. Mi interés por las terapias orientales, y formarme en algunas de ellas, me llevó a enriquecer más aún lo que yo estaba realizando y de esta manera incorporé su filosofía al medio acuático desde un concepto Holístico. Buscaba una manera de trabajar tomando a la persona como una unidad de mente, cuerpo, energía, espíritu.

Mis conocimientos y entrenamiento de control mental y meditación que aprendí y realizo hace más de veinte años, como mi pasión por profundizar sobre el funcionamiento del cerebro y cómo influyen las emociones en nuestro cuerpo, me sirvieron aún más para fundamentar mi propio método. Investigué todo lo que tenía a mi alcance sobre este tema y empecé a relacionar ciertas cosas como la “flotación y su relación con la meditación y las ondas cerebrales”, como así también los efectos perjudiciales que causa el estrés y como poder controlarlo. Recuerdo que me había llegado a mis manos un libro del Dr. Khalsa, que trataba como rejuvenecer el cerebro y los efectos nocivos del cortisol para nuestra salud, también hablaba sobre la importancia de la relajación para controlar el estrés y la aplicación de los ejercicios mente-cuerpo. Esto me interesó muchísimo porque consisten en determinadas contracciones musculares, técnicas de respiración y posturas corporales, lo que permiten una mayor energía hacia el cerebro y a los sistemas nervioso y endocrino para usar de una manera eficaz la energía sin agotar la mente ni el cuerpo.

Tenía así un cúmulo de información sumamente importante sumado a un gran cambio que yo había experimentado desde lo interior y una práctica ininterrumpida de más de once años en programas acuáticos orientados hacia el bienestar y la salud.

De esta manera comienza a gestarse mi propio método en donde voy integrando movimiento de conexión Agua- Mente-Cuerpo con diferentes técnicas de contacto corporal que es la forma primaria de comunicación que tenemos los seres humanos desde nuestro nacimiento, estimulando así la capacidad de autosanación. Mientras experimentaba con las personas diferentes técnicas de desplazamientos en el agua y movilizaciones asistidas iba constantemente evaluando el resultado. Casos por ejemplo como en los problemas reumáticos, contracturas crónicas, problemas de columna en general, hombro doloroso, por nombrar algunos de ellos, los resultados obtenidos eran alentadores, lo que me motivó a seguir profundizando e investigando sobre nuevas técnicas. El tiempo pasaba y muchas horas de práctica en la pileta me iban dando cada vez más experiencia y mi método cada vez se enriquecía más.

Pero sentía que me faltaba algo y me di cuenta que era muy importante mi postura corporal y la manera de trasmitir los diferentes movimientos. Esto me permitió lograr una mayor economía de esfuerzo como así también entrar en una mejor sincronía con la persona, despertando de esta manera la sensibilización, la sensopercepción y la compasión que abre el verdadero poder de nuestro espíritu interno. De lo contrario serían simplemente movimientos corporales mecánicos con efectos superficiales.

De esta manera le pongo un nombre a mi método y ese fue SAKENGUA, cuyo significado es “Nacimiento del Hombre en el Agua”. Su aplicación se basa en sólidos fundamentos científicos, pero a la vez es arte y armonía en donde su aplicación debe contemplar al ser en forma integral. SAKENGUA va más allá de un conjunto de técnicas, sino que además nos lleva a las fuentes naturales y a una mejor conexión interior para sentirnos más saludables, actuando desde lo preventivo a lo terapéutico, en un medio como el agua que nos abre una mayor conciencia espiritual brindándonos energía y salud.